No, definitivamente No; el aprendizaje es un proceso complejo; de carácter dual (Constructivismo Vogotsky); (individual - social) continuo, en el cual influyen diversos factores: unos son de tipo personal cada persona posee situaciones específicas con las cuales este se apropia de ellas de forma distinta a los demás individuos “niveles de inteligencia”, mismas que aplica en el momento mismo que adquiere un nuevo saber, de igual forma el entorno es y será decisivo en este proceso. Cabe señalar que el primer espacio de socialización en la que se enfrente un individuo es la familia: ideas, principios, costumbres, religión es decir todo aquellos que lo identifica en una cultura que le toco vivir, ya cuando éste tiene la edad para ingresar a la escuela es el segundo momento de socialización; es el espacios donde se encuentra con compañeros donde se comparten: opiniones, experiencias que promueven el conocimiento ; en donde se le enseñan diversas cuestiones; en particular el trabajo en equipo , uno de los beneficios que reporta este tipo de trabajo particularmente en el nivel medio superior, es promover una actitud mental crítica, en donde cada quien se explica el punto de vista del otro. Para lograrlo es necesario desarrollar una percepción más fina y así poder interiorizar lo que otros dice, transitando de lo concreto a lo abstracto (Constructivismo J. Paiget).
Por lo que, es en el salón de clase donde nuestra labor como docente será, propiciar un ambiente de seguridad y confianza que favorezca el aprendizaje; donde los escolares se pueden expresar libremente sin temor a burlas ya que hay que estimular los intentos de quienes se arriesgan a compartir sus ideas; en este sentido la función del docente es fundamental para promover el avance de los escolares a partir de confrontar sus ideas y propiciar un ambiente de respeto y de aceptación de las diferencias (Cognitivismo- Gagné). De esta manera debemos observar el proceso que siguen los alumnos al ponerse de acuerdo, defender sus puntos de vista y debatir, les permite construir en el ámbito social lo que están elaborando en el interior de sí mismos. En éste sentido es importante enfatizar que los individuos en general somos seres sociales por naturaleza; compartimos espacios, costumbres, pensamientos, etc. con nuestra familia, al tener la edad escolar ingresamos a los centros educativos (preescolar, primaria, secundaria, etc); Ya al ingresar al momento de ingresar al sector productivo trabajamos en sociedad desde los diferentes ámbitos y niveles laborales, en general aprendemos en sociedad.
Por todo ello es que la escuela debe aprovechar el potencial que es el grupo como fuente de interacciones y aprendizajes con los otros se generan aprendizajes recíprocos (Aprendizaje significativo- Ausubel).
Cuando aprendemos a escuchar a nuestros compañeros de trabajo, a comprender sus puntos de vista y a ponernos en su lugar, desarrollamos competencias para una vida social más funcional y satisfactoria.
Sin embargo, es importante enfatizar que la gran mayoría de los individuos; no sabemos cómo interactuar y colaborar, desde que nacemos tenemos que ir aprendiéndolo; con base a diferentes situaciones unas de tipo personal, otras con base al entorno y otras tantas con las estrategias que el profesor promueve en las aulas clase para lograr que el alumno adquiera nuevos saberes o conoceres.
Como ya mencione anteriormente los primeros aprendizajes se dan en la familia, por lo tanto los nuestros primeros profesores son nuestros padres, ellos nos enseñan: patrones de conducta, valores, religión, etc.; mientras que los aprendizajes sociales se perfeccionan en la escuela donde hay diferentes compañeros con quienes se tiene que compartir. No obstante es necesario que los docentes diseñemos nuevas acciones concretas (Aprendizaje significativo Abuse) que ayuden a los jóvenes seguir avanzando en su desarrollo social (RIEMS – COMPETENCIAS).
Es por ello que la escuela debe dejar de ser el espacio donde sólo importa el esfuerzo de cada uno. Para ser un lugar de colaboración por excelencia. Debido a que Aprendemos mejor cuando (Teoría de la información):
· Compartimos lo que sabemos y apoyamos a los demás para aprender nuevas cosas.
· Comparamos y confrontamos nuestras ideas y formas de hacer las cosas.
· Reconocemos nuevas formas de ser, de pensar, y actuar.
· Analizamos diversas interpretaciones acerca de cómo enfrentar y resolver un problema.
No basta con que los docentes promovamos que los jóvenes conformen equipos de trabajo, sino que realmente se integren para: escuchar otros puntos de vista y compartir lo que saben. Así algunos aprenderán al encontrar una forma de pensar diferente de la suya y otros avanzaran al tener que explicar de una forma más clara y directa lo que saben.
La mayoría de los jóvenes hoy en día son extraordinariamente creativos, curiosos, interactúan fácilmente tanto con los objetos y con la gente que los rodea (Aprendizaje por descubrimiento), comunican sus inquietudes, se interesan por conocer y participar en su entorno, aproximadamente el 15% en la mayoría de las aulas de clase de los alumnos cuentan con herramientas tecnológicas (computadora, lap top, impresora, cámara fotográfica o de video, teléfono celular, etc.). Por lo que estas características y herramientas tecnológicas, deben ser tomadas por la escuela a efecto de favorecer el desarrollo intelectual, tecnológico, afectivo y social. De tal manera que en las aulas de clase se debe propiciar un ambiente favorable que permita el desarrollo intelectual con tres procesos fundamentales:
· Ofrecer variedad de experiencia física
· Propiciar la interacción social
· Dar el tiempo apropiado para madurar cognitiva y afectivamente
Si tomamos en cuenta que los jóvenes que cursaron la primaria atravesaron por el periodo de las operaciones concretas y es hasta los once años, aproximadamente cuando se inician los procesos de la etapa operacional formal (Constructivismo: J: Piaget); la acción de manipular objetos contribuye al desarrollo del pensamiento lógico. Con la finalidad de pensar los niños de éste periodo necesitan tener enfrente de ellos objetos que sean fáciles de manejar o bien en su lugar visualizar aquellos que han imaginados con poco esfuerzo.
Para facilitar la interacción de los niños y jóvenes con los objetos es necesario acercar, organizar, adaptar y crear materiales que apoyen los procesos de abstracción.
Por otro lado; es necesario crear situaciones para conocer cuánto saben los escolares y cómo piensan. Para ello es necesario hacer una serie de preguntas que estimulen la reflexión y la búsqueda de explicaciones fundamentales en experiencias con los objetos.
Por todo ello el momento de medir propiamente dicho evaluar; para saber si se genero el aprendizaje deseado es necesario que los docentes reconozcamos la serie de evidencias cognitivas; previamente consideradas en una adecuada planeación; para cercióranos que el alumno efectivamente aprendió.
Me despido de ustedes; no sin antes agradecer como siempre, el favor de su atención así como sus valiosos comentarios; mismos que promueven la retroalimentación en éste proceso de aprendizaje.
Reciban un fraternal ¡Abrazo!

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